Silvio Rodríguez

Mostrando entradas con la etiqueta EGG. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EGG. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de enero de 2011

Admiro al Tiempo




Admiro al tiempo, que me mantiene alejado de tu calle,
porque siempre ha sabido ser indulgente conmigo.
Pone entre tú y yo, con la excusa de los deberes y distancias,
cuatro días cada tres, para que mi añoranza,
mi nostalgia y melancolía romántica se acrecienten.
Y entonces, después de esta dulce condena,
permite que vuelva a postrarme ante tu puerta,
ávido de tu abrazo, de tu dulce y cristalina voz.
¿Cómo es que este amor ha crecido tanto y tanto en mi corazón?
Nunca puedo estar consciente de mi felicidad hasta que te miro venir,
hasta que te escucho reír, hasta que te siento junto a mí.

Hoy desperté, con apenas la noción de haber dormido,
contentísimo en mi corazón,
ya que este día, es día de encontrarme contigo.


-Fernando Vidrio; Noviembre de 2010-


martes, 4 de enero de 2011

Tu burbuja de cristal




Desde lo alto de la ciudad
puedo mirarte andando,
indiferente a cualquier realidad,
paso a pasito avanzando

 
En tu burbuja de cristal
y estás ausente de todo,
miras de muy lejos el mal,
sufrir no posee algún modo

 
Yo quiero contagiarme de ti,
que me muestres tu mundo,
ni después me voy a arrepentir
si no lo siento tan profundo

 
Pero quiero igual me conozcas,
y soy dolor, y soy pasión,
y soy mil y un feas cosas
…y así quiero vivir en tu noble Corazón

 
Así que invítame a andar
contigo en cuerpo y alma,
aprendámonos a amar
el uno al otro, palma a palma


Rompe tu burbuja
Amor, no la necesitas más,
permitamos que la locura ruja
y se cierna en nuestras cabezas
la vida en estado puro:
sin protecciones, sin tapujos,
vivamos solo juntitos,
la vida, así sin más…

 
-Fernando Vidrio; Noviembre de 2010-


jueves, 19 de agosto de 2010

De lo que Amo (Poema para Elizabeth)




Amo tu alegría infantil,
la claridad de tu alma,
tu corazón de oro.

Amo ese instante,
en que mi alma reposa
en paz en tu regazo.


Amo la casa de tu familia,
que has sabido hacer
mi propia casa.


Amo la calidad de
lo que me dices, y
cómo me hace vibrar.


Amo eso que te enfada,
lo que te angustia,
aquello que te asombra
…por tu mera reacción.


Amo tus “Hola!”,
tus “bieeen”; tus “no bueeno”,
tus “byeee”.

Amo la vida a raudales
de tus grandes lágrimas,
para un segundo después
morir en mi hombro…

morir en mis dedos
…con tanto silencio.

Pero no creo que haya nunca,
algo que ame más que
tu dulcísima mirada,
tu risa cristalina,
y ese “Fer, te quiero mucho..!”

…porque no hay en el mundo,
un sonido más bello,
que el sonido de tu voz.


-Fernando Vidrio; Agosto de 2010-



jueves, 22 de julio de 2010

30 días





Traté de mostrarme indiferente,
trate de sentir nada; de saber nada,
pero la fuerza de este Amor me puede,
y el fuego rojizo de tu cielo me llama.

Daba pasos…pero sin darme cuenta me detuve
lentamente y comencé luego a flotar…
olvidé para siempre aquél lugar en donde estuve,
invitado al infinito por tu divino mirar.

A mis prejuicios quitaste su base
y al caer se hicieron mil pedazos,
me dejaste sin excusas para a mí mismo negarte
pudiendo así cambiar mis enojos por tu abrazo.

¿Qué será de mí hoy si tu figura desaparece,
si tu cabello juega en un viento que no sabe de mí?
en el mismo instante mi corazón perece
y se seca mi espíritu, pues ya no más querrá vivir.

Porque la primera vez que me sentí hombre, Amor,
fue cuando escuche mi nombre de tus labios tristes,
y si hoy creo que del mundo entero soy el mejor,
es únicamente porque tú me lo dijiste.

Hoy me declaro rendido a tu querer
con toda la alegría que pueda haber en este mundo,
y es que creí que jamás habría de conocer
a quien tocara mi alma, allá lejos…en lo más profundo.

Muchos besos, palabras dulces, miradas y caricias,
de conteo de tiempos no estoy preocupado,
aunque si quieres el número, serían apenas 30 días
y ya de ti estoy muy, pero muy enamorado…


-Fernando Vidrio; 22 Julio de 2010-


miércoles, 16 de junio de 2010

Hoy eres...




Domingo, pasadas las diez de la noche.
Hay mucho calor sin remedio; hay deberes atrasados;
hay una mala noticia; hay un gran temor…
y yo debería reaccionar ante todo esto con fastidio, con frustración.
Yo debería mostrarme agrio, taciturno, amargo. 

Pero no puede esto estar más alejado de la realidad, pues, sin yo quererlo, mi mente evoca una imagen,
imagen de un hermoso y delicado rostro;
y un nombre, que visita mis labios de la más sutil de las formas y,
al pasar ese nombre por mi boca,
deja en estela una sonrisa tierna e involuntaria,
una mirada brillante y embobada,
deja un ánimo inmutable…
Y ese nombre, es el tuyo;
y ese rostro, es el tuyo y…eres tú:
mi ánimo, mi alegría, mis ganas hoy. 
  
No recuerdo si ayer,
ignoro si mañana…
pero al menos hoy, lo eres todo,
y todo lo Amo,
 pues todo tiene que ver contigo.



-Fernando Vidrio; Mayo de 2010-